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viernes, 18 de abril de 2008

El desastre andalucista

Fuente: Lista de distribución de Andalucía Libre
Las fuerzas integradas en la Coalición Andalucista (Partido Andalucista, más PSA, más otros) obtuvieron en 2004, 377.164 votos. Cuatro años después sólo mantienen el 32,8% de ese respaldo, perdiendo el 67,18%: 152.674 sufragios. En las elecciones españolas el andalucismo regionalista ha retrocedido del 4,04% nacional de 2004 (181.868 votos) a un escuálido 1,53% (68.334). En las andaluzas, de 275.674 (6,16%) ha bajado a 123.776 (2,76%). Mirando circunscripciones, en Almería los andalucistas obtienen el 1,04%, en Jaén, el 1,83%, en Granada, el 1,59% y en Cádiz, el 4,19%. En las ciudades, sus datos son dramáticos: 0,94% en Almería; 4,06% en Algeciras; 2,36% en Cádiz; 3,48% en Jerez (donde Pacheco ha sido alcalde durante quinquenios); 2,15% en Córdoba; 1,20% en Granada; 2,00% en Huelva; 1,16% en Jaén; 1,30% en Linares; 1,64% en Málaga; 1,67% en Marbella; 2,63% en Dos Hermanas y 2,52% en Sevilla (donde hace años ostentó la alcaldía). Los resultados obtenidos no son sino la consecuencia previsible del agotamiento terminal del discurso regionalista. Su incoherencia, cobardía y españolismo han terminado por condenarle a la irrelevancia parlamentaria. Años de oportunismo, han facilitado que el andalucismo regionalista sea considerado electoral y políticamente innecesario. Las prácticas y discursos de los Rojas Marcos, Pacheco, Pérez Bueno, Ortega, Del Olmo, Aranda, Villar, Aroca, Checa, Egea, Benavides y tantos más, se han demostrado no sólo reaccionarios sino también inútiles. Aquí están las consecuencias de no oponerse nunca a España y de competir con PSOE, PP y PCE-IU en verborrea españolista en cada caso y circunstancia, poniendo su referencia pretendidamente andalucista al servicio de España. Su insistencia extenuante en una retórica dependentista anticatalana y antivasca ha terminado por favorecer el traspaso de buena parte de su electorado a quienes ejercen de españoles sin atenuantes ni añadidos: el PP y el PSOE. Faltos de norte político y de escrúpulos éticos, los andalucistas no han tenido problemas en formalizar coaliciones municipales o nacionales no sólo con el PSOE sino también con el españolismo extremo del PP, desautorizándose a si mismos como fuerza política necesaria por la vía de los hechos, porque ¿quién puede ser admitido como socio por el PP si no tiene bien acreditado su españolismo?. Desprovistos así de perfiles propios y sin proyecto nacional alguno, no han generado conciencia nacional, sino al contrario. Los andalucistas nunca han entendido que aunque PNV, CiU y otras fuerzas nacionalistas moderadas puedan hacer en la práctica política regionalista, lo hacen siempre desde una previa identidad política claramente nacionalista –en la que su nación siempre esta claro que no es España y en la que siempre se reservan, al menos formalmente, su derecho a la soberanía y a la autodeterminación nacional- que es la que le permite luego justificar ante su electorado sus hechos por pragmatismo o cualesquiera razones y mantenerlo. Por el contrario, son miles los ejemplos en los que –incluso durante esta ultima campaña y en televisión- los andalucistas han acreditado que cuando piensan realmente en algo ‘nacional’ están refiriéndose a España y nunca a Andalucía. En resumen, en treinta años no ha habido líder andalucista que haya dicho públicamente ante una cámara de televisión que no es español sino andaluz; que Andalucía es una Nación porque lo es; que esta en contra de la dependencia de Andalucía en relación a España y a favor de la Soberanía Nacional y la Autodeterminación de Andalucía. Por el contrario, todos los que han representado al andalucismo se han reafirmado en cada oportunidad en su españolidad, en el sometimiento llorica y en el agravio comparativo. El equipo de Julián Álvarez se ha quedado sólo al principio del camino en la revisión del curso andalucista y como suele ocurrir en estos casos ha pagado su inconsecuencia. Aunque fuera a trompicones –plagiando textos ajenos de mala manera y con argumentos torcidos y torpes- llegó a asumir el ‘no’ puntual al nuevo Estatuto, pero luego ha sido incapaz de mantenerlo y desarrollarlo como eje de una línea política. Le ha puesto sordina, avergonzándose de lo que era su principal seña de identidad nueva, sustituyéndola por propuestas, que no por peregrinas dejaban de ser menos estupidas, como su reiterada defensa de un 'Gobierno tripartito PP-PA-IU', justificada únicamente como medio para excluir al PSOE (con quien había gobernado en coalición no hace mucho). La coalición PA-PSA ha sido nefasta, no tanto por ella en si misma o por lo insustancial de sus propuestas o por su alucinante propaganda e imagen como porque se ha hecho sobre las bases políticas del andalucismo de siempre (que el PSA ha mantenido sin siquiera las dudas y ambigüedades del PA de la etapa Álvarez) que son las que se han transmitido a la población andaluza. Los desastrosos resultados están a la vista. Inserto en la crisis postelectoral, los primeros datos que trascienden del ámbito andalucista indican un empecinamiento en el error que les ha conducido al fracaso. No se atisban en su seno pronunciamientos y proyectos realmente refundadores y que postulen un giro nacional y de izquierdas. En el andalucismo domina un silencio sepulcral, sólo alterado por el runruneo de las navajas entre los dinosaurios que disputan por el cargo de enterrador. A día de hoy no aparecen en el espacio andalucista plataformas políticas programaticamente nacionalistas, antes al contrario, los rumores sobre las candidaturas alternativas para su Congreso extraordinario de Junio se limitan a la posible postulación del alcalde de Utrera, Curro Jiménez –caracterizado españolista, bien conocido por sus serviles homenajes a los Borbones y al ejercito español-; Pilar González –portavoz parlamentaria que ha reproducido a lo largo de sus discursos y trayectoria todos los tics crónicos del regionalismo- o Manuel María de Bernardo –alcalde de San Fernando en alianza con el PP-, tres variantes que ubican al andalucismo en una perspectiva de extinción cierta.

sábado, 29 de marzo de 2008

El PSA propone al PA la disolución de ambos y crear otro partido

Fuente : EFE y Diario de Sevilla
El Comité Ejecutivo Nacional del PSA ha propuesto que, tras la celebración de los congresos extraordinarios del PA y PSA -previstos en junio-, se celebre una convención constituyente de una nueva formación política que nacería en otoño y que supondría la desaparición por separado de ambas formaciones.
El vicesecretario del PSA, Juan Román, explicó ayer que serán los congresos extraordinarios de ambas formaciones -previstos el 7 y 8 de junio en el caso del PA y el 28 y 29 de junio en el del PSA- los que decidan la disolución de las dos fuerzas para dar paso al nuevo partido político que nacería entre octubre y noviembre.
El PA elige hoy al comité roganizador del congreso extraordinario en junio.

lunes, 17 de marzo de 2008

El catedrático Lacomba ve un error CA y complicado que resurja el andalucismo

Málaga, 16 mar (EFE)

El catedrático de la Universidad de Málaga e investigador del andalucismo histórico Juan Antonio Lacomba cree un "error" la Coalición Andalucista (CA), en la que ha concurrido el Partido Andalucista (PA) a las elecciones, y ve complicado que resurja el andalucismo tras convertirse en extraparlamentario.

Lacomba, poseedor de la Medalla de Andalucía y autor de obras como "Regionalismo y autonomía en la Andalucía contemporánea", dice en una entrevista con Efe que para que el andalucismo haya salido del Parlamento andaluz ha sido "decisiva" la visión ciudadana de "la nueva unión del PA y el PSA" porque "un partido que se parte, se rejunta y se vuelve a partir y a rejuntar, empieza a no ser creído".

Ha destacado que ello unido al hecho de "recibir a todos los grupúsculos que pudieran llamar al andalucismo es una amalgama electoral que no se digiere bien" con nueve fuerzas "muy heterogéneas, desde radicales independentistas a grupos moderados", y que "todo eso en el contexto de unas elecciones enormemente polarizadas da el resultado que ha venido: que no tiene ninguna representación".

En este sentido, ha precisado que otra cosa hubiera sido que la unión del PA y PSA "se hubiera hecho hace tiempo y se explicara bien que va a llevar a un nuevo partido" y que cuando se enteró de la coalición poco antes de los comicios pensó que era "un error porque la gente no lo iba a entender e iba a castigarlo".

Ha recordado a Efe que cuando el PA gobernó junto al PSOE "no supo poner una marca clara que singularizara su presencia en el Ejecutivo" y "en las encuestas la gente no sabía que el PA gobernaba, pensaba que sólo lo hacían los socialistas".

Sobre si podría resurgir el andalucismo o ésta es la puntilla definitiva para este movimiento político, ve complicado su renacer y advierte de que "exigiría una clarificación ideológica" y de programa y que en esta situación "ponerlo en marcha de la nada es una travesía del desierto tremenda, muy difícil".

Ha añadido que "los andaluces se sienten andaluces, pero una cosa es el sentimiento andaluz y otra la conciencia andaluza" y que "para penetrar en la sociedad andaluza hay que hacerlo con una ideología muy clara, con una limpieza enorme, con un programa muy bien pensado sin mezcla de grupos heterogéneos".

También ve muy complicado que todas las formaciones de la coalición creen un partido.

El catedrático resalta que el andalucismo "nunca tuvo claridad de programa e ideológica y nunca ha contado con poderes mediáticos que le ayude" y que "el PSA y luego el PA han tenido enormemente difícil llegar a la gente, ya que casi han tenido un rechazo mediático y es muy difícil que sus ideas lleguen claramente".

Ha insistido en que la coalición ha sido un error porque "los electores ya habían rechazado" rupturas y reconciliaciones con dificultades "aireadas durante mucho tiempo"; que "la gente quiere coherencia" y piensa que "como son las elecciones se juntan"; que "la coalición se deslizaba por la confusión" y que parecía "una amalgama montada sobre la marcha: arrancó con el PSA y el PA, pero luego se han ido añadiendo grupos dispares".

Juan Antonio Lacomba considera que al no ser elecciones andaluzas en solitario, sino mezcladas con las generales, "Andalucía queda un poco solapada" y que "el mensaje de un partido como el andalucista es un mensaje en elecciones propias" y "al ir mezclado, solapado por la política nacional, no se les escucha".

Cree que con la Coalición Andalucista se daban todas las circunstancias "para ser barrida" como ha ocurrido.

domingo, 16 de marzo de 2008

El PA resolverá la renovación de su dirección y la unión al PSA en junio

Fuente: Diario de Sevilla - Grupo Joly - Charo Solís
Una comisión trabajará para que concurra una "candidatura única" al congreso extraordinario · Llamada a la disciplina interna tras las peticiones de cese de Álvarez
Los andalucistas tienen una cita los próximos 7 y 8 de junio para despejar la incógnita de cuál será su futuro. El Comité Nacional del PA, reunido ayer en Antequera (Málaga), aprobó por unanimidad celebrar en estas fechas un congreso extraordinario que abordará dos cuestiones claves: la renovación de la dirección y la unión al PSA y al resto de fuerzas que se sumaron a la reciente propuesta electoral de Coalición Andalucista.
En la organización del cónclave jugarán un papel fundamental tres comisiones creadas a tal efecto y cuya función será: analizar las causas de los "pésimos resultados" en las urnas -que les ha llevado a desaparecer del Parlamento-, proponer las vías para la unificación y medidas para afianzar la cohesión interna. De entre ellas, será esta última, que dirigirá la todavía portavoz parlamentaria Pilar González, la más decisiva ya que, según explicaron fuentes del partido, ante la probable concurrencia de más de una candidatura alternativa a la del actual secretario general, Julián Álvarez, su función será intentar "integrar" todas las sensibilidades para que sea una "candidatura única" la que llegue al congreso.
Aunque está por ver si la adhesión al PSA es tan irreversible como hace cuatro meses preconizaban ambos partidos, la comisión que capitaneará el ex número uno al Parlamento del PA por Cádiz, Manuel Prado, será la encargada de diseñar las fórmulas para esa posible unificación. "El PA es el partido mayoritario y el que debe llevar el peso en este proceso, por eso, se plantearán propuestas de cómo debe ser y luego se presentarán a los demás partidos", explicó Prado, que vio "buen ambiente" para esta fusión de siglas.
A pesar de la calma y la unanimidad alcanzada en todas las decisiones, en el Comité Nacional del PA también hubo espacio para la reprimenda, según informaron estas fuentes. La tensión interna provocada estos últimos días por las peticiones de no adhesión al PSA y de dimisión de su líder, Julián Álvarez, formuladas por algunas agrupaciones y cargos orgánicos del partido -que contaron con el rechazo de la Ejecutiva Nacional para evitar el "desgobierno"-, llevó a los miembros del Comité a hacer un llamamiento a la "disciplina interna", instando a quienes discrepen a no hacerlo públicamente y esperar al foro adecuado, es decir, al congreso de junio.

Comentarios a esta noticia en Diario de Sevilla

4 Paco 16.03.2008, 12:13

¿Y si los andaluces son felices como están?
¿Y si los andaluces se encuentran identificados como tales en el PSOE o en el PP?
¿Y si los andaluces no quieren, necesitan,. . . definirse como pueblo mas allá de ser exclusivamente españoles?
El andalucismo siempre habla de Andalucía, nunca de los andaluces: o encuentran un proyecto por y para los andaluces o nunca existirá esa Andalucía de la que hablan a boca, iba a decir llena, vacía.

3 pepe 16.03.2008, 11:39

Con comentarios como el de josebas se entiende la situación del andalucismo. Dos andalucistas trs opiniones y cuatro insultos. Así no llega ningún mensaje bueno al pueblo, simplemente porque NO HAY MENSAJE.

2 Josebas 16.03.2008, 11:31

Si a Pedro Pacheco lo declaran "non grato", adelante.

1 Rafael 16.03.2008, 09:09

Esta posibilidad, este nuevo partido, este proyecto de una voz propia y diferenciada (sin vaivenes, sin folkore, con programa), es necesaria para Andalucía. Vamos a ser serios de una vez por todas.

jueves, 13 de marzo de 2008

El escenario andaluz

Fuente: Diario de Sevilla
Autora: Ana M. Carmona Contreras
Los resultados de las elecciones andaluzas nos ofrecen un escenario en el que sus protagonistas principales, aunque con algunos matices dignos de reseñar, siguen siendo los mismos. Junto a la indiscutible victoria del Partido Socialista en los comicios autonómicos, que vuelve a lograr la mayoría absoluta y revalida a Chaves al frente del gobierno de nuestra Comunidad Autónoma por sexta vez consecutiva, emerge un significativo contrapunto: la tendencia descendente que experimenta dicha fuerza política y que se concreta, por un lado, en la pérdida de cinco escaños (de 61 baja a 56) y, asimismo, en la merma en el número de votos obtenidos (164.000 menos) con respecto a las generales.
Cabe interpretar ambas circunstancias como la expresión por parte del electorado de un cierto hartazgo hacia la hegemonía socialista en Andalucía, que es objeto de un significativo toque de atención. En esta coyuntura, la amable cohabitación que hasta ahora se ha mantenido con el Gobierno central debería servir como acicate político para impulsar en la nueva legislatura el desarrollo efectivo de las transferencias pendientes tras la entrada en vigor del nuevo Estatuto.
Por su parte, aunque el Partido Popular vuelve a ocupar el ya habitual segundo puesto, su derrota ha venido acompañada de una mejora evidente en los resultados: de 37 diputados autonómicos en la anterior legislatura, pasa a obtener ahora 47. El avance es ciertamente espectacular e indica una tendencia al alza que con el transcurso del tiempo podría cristalizar en un cambio de gobierno. Queda, sin embargo, mucho camino por recorrer en este sentido y cabe preguntarse si Javier Arenas, confirmado como líder de su partido en Andalucía, será la persona idónea para lograr acabar con el monopolio socialista. Dejando a un lado tal incógnita, lo que parece claro es que el electorado ha premiado la actitud dialogante que en el proceso de gestación estatutaria han mantenido los populares. A pesar de las imputaciones de escaso convencimiento reformador formuladas desde las filas socialistas, puede considerarse que el PP ha logrado redimirse del pecado original del 28-F y de la rémora histórica que ello le ha supuesto. De cara a la nueva legislatura habrá que ver si la nueva orientación se confirma o no al afrontar la ardua tarea de adaptación interna del ordenamiento andaluz a los nuevos contenidos del Estatuto.
Y por lo que se refiere a los secundarios, a las minorías que enriquecen el mapa político autonómico y matizan siquiera sea muy levemente la acentuada bipolarización que lo caracteriza, se detectan deslumbrantes luces y tétricas sombras.
El rayo de luz lo constituye sin ningún género de dudas el resultado obtenido por Izquierda Unida. Distintos factores han contribuido a dotar de particular realce el mantenimiento de los seis diputados con los que ya contaba dicha fuerza política en la anterior legislatura. El agrio proceso interno que precedió a la elaboración de las candidaturas en nuestra Comunidad, situando como cabeza de lista por Sevilla a J.M. Sánchez Gordillo y desplazando a D. Valderas a la circunscripción electoral de Huelva dejó a este último en una precaria situación. En esta tesitura, los resultados de IU en Andalucía deben interpretarse claramente como un triunfo personal de éste. Ahora bien, no cabe olvidar que la crisis de las listas se cerró en falso y la paz no ha llegado a sus filas. Aprobado el examen en las urnas queda por superar la reválida que supone la necesidad de conciliar las distintas sensibilidades que coexisten en su seno. Como fuerza situada a la izquierda de los socialistas, corresponde a este grupo político ser la voz más progresista de nuestro parlamento, marcando la diferencia con el gobierno. En este sentido, el apoyo recibido por el electorado andaluz ha trazado significativas distancias frente a la tentación del voto útil que, en clave nacional, ha conducido directamente al hundimiento de la coalición.
El escenario político autonómico se completa con el sombrío páramo al que han sido desterrados los andalucistas. Profundamente lastrados por la muy deficiente gestión de su rechazo al nuevo Estatuto de autonomía, la coalición liderada por Julián Álvarez entra en una situación de quiebra técnica. La errática política mantenida por los andalucistas, causa fundamental de la fuga de votos, les obliga a una profunda reflexión que les salve de su actual situación: una especie en vías de extinción.
Podemos concluir formulando algunas hipótesis de trabajo para la legislatura que se inicia:
  1. Con los presentes resultados electorales, basar las actuaciones gubernamentales en la aritmética parlamentaria resulta condición necesaria pero no suficiente. Hay que dar paso a otra forma de gobernar.
  2. Corresponde a los populares convencer de que su renovado espíritu autonómico es efectivo y real.
  3. Más compleja es la tarea de Izquierda Unida que ha de poner orden a nivel interno y, asimismo, proyectar una línea de progresismo e innovación frente al status quo socialista.
  4. El ostracismo institucional que toca a los andalucistas debe servirles para rectificar, intentando recuperar el discurso nacionalista que durante años ha captado la adhesión de un sector no irrelevante de andaluces.

Curro Jiménez en Diario de Sevilla

Resumen de asuntos sobre Andalucismo que han aparecido en un encuentro digital celebrado en Diario de Sevilla con Francisco Jiménez (Alcalde de Utrera):


4. diego (14.02.2008, 21:17): ¿Cómo se puede ser el mejor alcalde del pueblo. ¡Viva Curro Jiménez! Andalucía va mejor con andalucistas como tú. Corrupción cero. ¡Viva Curro!

¡Muchas gracias hombre!

5. Juan Antonio (14.02.2008, 21:21): Como miembro de un partido nacionalista andaluz y de izquierdas, ¿no cree que es incompatible organizar actos de homenaje a príncipes españoles, al ejército español y repartir banderas españolas? ¿Cómo lo explica? ¿No cree que ese fomento del españolismo es perjudicial y contrario a desarrollar una conciencia nacional andaluza? ¿Es esa una forma adecuada de contribuir a la liberación de la nación andaluza? Gracias.

Soy alcalde de todos los utreranos. Yo salí elegido por el PA, pero evidentemente gobierno para toda Utrera, y todo lo que sea bueno para Utrera lo llevaré a cabo aunque no sea el ideario político de un partido en concreto. En cuanto a contribuir a la nación andaluza, creo que lo mejor que puedo hacer es gobernar de la mejor manera posible a Utrera.
19. LUIS (16.02.2008, 17:06): Siendo uno de los pocos alcaldes andalucistas, ¿cómo ve el futuro del andalucismo?

Es un momento clave y difícil. Espero y confío que tarde o temprano el pueblo andaluz recupere una ilusión que yo nunca he perdido.
21. Jose (16.02.2008, 19:29): Señor Jiménez, me gustaría saber ¿para cuándo un andalucismo con ideología e identidad propia?, estamos cansados de conocer las convivencias que hacen a derecha o izquierda con el fin de estar en el poder. La ciudadanía andaluza necesita confianza y sereidad y no partidos veletas. Gracias

Yo al menos no me siento veleta de nadie, y como botón de muestra los cuatro años en los que estuve gobernando en minoría teniendo enfrente tanto al PSOE como al PP. Gracias por su ánimo.
26. Antonio (17.02.2008, 12:24): Señor alcalde, ¿es verdad que en sus planes esta dejar la alcaldía de Utrera en manos de Francisco Hurtado y presentarse usted a la presidencia de la Junta de Andalucía?

Ya le gustaría a algunos del PSOE que dejara la alcaldía. La verdad y la realidad es que tengo un compromiso con los utreranos y lo pienso cumplir.

El alcalde de San Fernando sale en defensa de la unificación definitiva de PA y PSA

Fuente: Diario de Sevilla -Grupo Joly - F. S. Z. · C. S.
Los dos partidos convocan sus ejecutivas nacionales para analizar los resultados del 9-M
El alcalde de San Fernando, el andalucista Manuel de Bernardo, se desvinculó ayer de los sectores críticos surgidos en el seno del PA gaditano que exigen la dimisión del secretario general de esta formación, Julián Álvarez, tras la debacle electoral del 9-M.
De Bernardo, que es ya el cargo público más importante que le queda a los andalucistas tras la pérdida de toda representación parlamentaria, se posicionó a favor de consumar la unidad con el PSA y omitió cualquier petición de cese de Álvarez o de un congreso extraordinario del PA.De Bernardo precisó que los malos resultados deben propiciar una "reflexión serena" para "afrontar la unificación del andalucismo".
A su juicio, el dictamen de las urnas "debe ser un aliciente y no un obstáculo". En clara alusión a las voces críticas que están surgiendo -a las agrupaciones de Vejer, Arcos, Villamartín y Ubrique se sumó ayer la de Conil-, pidió a la militancia que afronte este proceso con sosiego "por el bien del andalucismo".
De aquí al sábado el futuro de Coalición Andalucista podría ir despejándose. El PA celebra hoy en Sevilla una Ejecutiva Nacional en la que, además de analizar los resultados, dará luz verde a la convocatoria el próximo sábado en Antequera de un Comité Nacional, órgano máximo de decisión entre congresos, que aprobará o no la convocatoria de un Congreso Extraordinario para la posible unificación con el PSA. Este cónclave se celebraría previsiblemente antes de junio.
La Ejecutiva del PSA también se reúne mañana. En contra de lo que ha sucedido en el PA, en el PSA no se cuestiona la solidez que podría suponer para el andalucismo la reunificación de sus siglas.

lunes, 10 de marzo de 2008

Comentarios desde Ideal Digital

Comentarios en diferentes medios digitales de lectores sobre la derrota sufrida por Coalición Andalucista; son copia y pega:
  • Maria P.
    Me parece denigrante y vergonzonso que en una comunidad autónoma como es Andalucía, recordemos el número de habitantes que tiene y por tanto de votantes, hayamos conseguido tener esta representación en el Parlamento y en el Senado, o sea ninguna. ¿NO es increible que Comunidades Autónomas mucho más pequeñas como Cataluña, tengan ahora el gobierno de España a sus pies y nosotros no tengamos ni siquiera representante? Me parece que tendríamos que pensar un poco más en que la unión hace la fuerza, en que a lo mejor el partido andalucista que hay en la actualidad no representa lo mejor posible a los andaluces, pero por eso mismo, tendríamos que esforzarnos en crear un partido lo suficientemente vivo como para aunar a todos los andaluces y andaluzas y poder tener lo que nos corresponde por derecho, no que ahora vamos a estar supeditados a esa estupenda y unida comunidad que es Cataluña.

  • Romero
    Lo que toca ahora para intentar rehacer al supuesto andalucismo político en un partido es la renuncia de Julian Alvarez. Esta es la primera premisa. Después de esta debacle esto es primordial. Lo demás darle vueltas a lo mismo.

  • RAFA
    En primer lugar creo que esta Coalición de partidos ha sido un poco precipitada, no dudo de la buena fe de Julian Alvarez y el resto de los dirigentes peo no han tenido en cuenta el malestar interno que existe entre las bases. Creo en el Andalucismo, pero no en los metodos y la formas que utilizan los partidos que se denominan Andalucistas, en cuanto al bipartidismo hay que olvidarlo y llevar una opción y sobre todo unas ideas claras de lo que hace falta en nuestra nación, la Andaluza, y aunque no me gusta referirlo, hay que tomar como ejemplo a los Catalanes, Vascos, Gallegos, Canarios etc.,

  • pepelu
    Los andaluces sí que estamos representados, pero no por un partido nacionalista autónomo, sino por el PSOE y el PP. Lo importante es que nuestros diputados se conciencien de que representan en primer lugar a Andalucía, y después a España, procurando defender nuestros intereses ante todo. Es una pena que, a diferencia de los catalanes y vascos, nuestros diputados parezcan olvidarse de a quien representan (incluso que a veces metan en las listas de diputados provinciales de los principales partidos a personas que ni son de aquí, ni visitan en toda la legislatura la provincia que representan y quizás ni siquiera apoyan las cuestiones de interés en nuestras provincias).

miércoles, 31 de octubre de 2007

Autor/Fuente: Andrés Muriel, LA RAZÓN, 29-10-07
Julián Álvarez (Écija, 1963) se propone deshacer los pronósticos. A pesar de tener todos los indicadores electorales en contra, de haber perdido más de un centenar de concejales en las pasadas elecciones municipales, de tener bajo los pies una corriente crítica heredera de la anterior dirección, y de encarar un proceso de unión con el PSA a escasos meses de las elecciones, confía en sumar escaños, dar una patada a las encuestas, y presidir incluso la Junta, si PP e IU aprovechan una hipotética victoria en minoría del PSOE. Un controvertido tripartido multicolor que, según dice, no es «ciencia ficción», sino pura aritmética. Las elecciones de marzo serán su prueba de fuego, tras asumir, hace tres años, la secretaría general del PA. Ahora su partido pone el contador a cero y se interna en la senda de la reconciliación con el partido de Pedro Pacheco para concurrir juntos a los próximos comicios autonómicos. Dice que «de posado pactado, nada de nada», que ha llegado el momento histórico y la familia andalucista tiene que superar las rencillas. El experimento político tendrá siglas en unas semanas.
-Teniendo en cuenta los movimientos internos y externos de su formación, ¿se siente esperanzado?
-Muy esperanzado. Son mis primeras elecciones, con un partido que se ha ido renovando desde que llegué a la secretaría general. Y además, coincide con un momento en el que se está llevando a cabo una importantísima operación de reencuentro con toda la familia andalucista. Este gran bloque, de llegar a hacerse realidad, será la única opción con un impulso renovado frente al resto de fuerzas. Veo muy complicado que el PSOE vuelva a repetir con la mayoría absoluta; aquello fue una consecuencia de otras cosas, como el atentado previo a las elecciones.
¿Chaves repite?
- El PSOE va a ser el partido con más votos, pero sin mayoría absoluta en el Parlamento. En ese esquema tendríamos un papel que jugar. Hemos propuesto a las otras fuerzas de la oposición que vayamos a un gobierno conjunto que permita el desbloqueo socialista.
¿Qué fortuna ha tenido esa propuesta entre el resto de líderes?
-De entrada no he escuchado a nadie decir que es un disparate. Ahora presentaremos las líneas básicas de un gobierno de esas características. Somos fuerzas distintas pero tenemos elementos comunes, como la necesidad de una regeneración democrática, introducir elementos de limitación de mandatos, que la RTVA no sea un elemento al servicio del partido en el poder. Podemos estructurar esa opción.
¿No le parece que estamos hablando de ciencia ficción?
-Si el PSOE no tiene mayoría absoluta, la vamos a tener la suma de PP, PA e IU. Por lo tanto, eso es pura aritmética. Que seamos capaces y queramos llevar a cabo la propuesta de alternativa, ya es otra cosa.-Tras las elecciones municipales reconoció un «paso atrás». De 667 concejales, su partido pasó a poco más de 530.
¿No cree que tiene el termómetro electoral muy en contra?
- Es cierto que los resultados fueron malos, pero también es verdad que el PA es el partido que más está haciendo para consolidar una alternativa electoral. El mensaje fue ponerse a trabajar inmediatamente para rectificar y avanzar. Y en eso estamos. Hemos emprendido caminos que pueden estar mejorando la situación de partida que teníamos, con unas perspectivas de crecimiento y ampliación.
Por tanto, da por hecho que la unión del bloque andalucista se produce por un mal resultado electoral y no por la necesidad de aglutinar el sentimiento andalucista para crear una alternativa frente al bipartidismo PSOE-PP.
-El proceso de ampliación de la base electoral es consustancial a la aparición de la nueva dirección. Pusimos en marcha estos procesos hace tres años, hablamos de renovación para convertirnos en una alternativa seria. De hecho, a la vista de la situación del Estatuto, redactamos el 28 de febrero un manifiesto en el que ya se hablaba de la necesidad de la ampliación de la base social del andalucismo, de la construcción de una alternativa con sectores andalucistas, progresistas, ecologistas; fue una opción que marcamos ya antes de las elecciones. Por tanto, lo que estamos haciendo no está derivado de las elecciones, pero sí que va a dar respuesta y va a mejorar la posición del partido respecto a la ubicación en el escenario electoral.
Entonces ¿por qué el PA rechazó hace poco más de un mes la propuesta de unión del PSA?
-En un principio el ofrecimiento nos llegó a través de la prensa y no entendimos que fuera oportuno. Ha sido posible una vez que hemos hablado con ellos y hemos encontrado la misma actitud, en la que no hay imposiciones ni condicionantes. Esas conversaciones privadas han sido las que nos han convencido.-Entonces tacharon la propuesta de invento electoral.-Dijimos que no estábamos dispuestos a ningún invento electoral y lo seguimos diciendo. Si fuera una simple operación para buscar una solución meramente electoral no hubiéramos emprendido el proyecto.
Ha señalado en diferentes ocasiones que el PA busca una tercera vía. Con este bloque andalucista, nacionalista... por cierto, ¿cómo prefiere llamarle ?
-Bloque andalucista está bien.
Pues con este bloque andalucista, de progreso y ecologista, ¿su partido salta de vía?
-Justamente estamos creando esa opción, aglutinando a la gente que está entre el centro y la izquierda y que pretende que haya una alternativa, y desde luego no ven a la derecha como el camino adecuado.
¿No le parece arriesgado emprender una aventura política a cuatro meses de las elecciones?
-Creo que la inmensa mayoría de los ciudadanos entiende razonable la unidad del andalucismo. Lo que no han entendido es que ocupando el mismo espacio político presentáramos dos opciones electorales.
¿Está de acuerdo con abrir el abanico para que Los Verdes se unan al bloque?
-Vemos positivo dar pasos en la dirección de crear una alternativa, pero le digo que en este momento ni hay madurez ni se da la coyuntura para pensar en operaciones de carácter político con otras fuerzas.
¿Por parte del PA se refiere?
-Del PA y de otras fuerzas.
José Antonio Pino (PSA) dijo tras la reunión del viernes que conversaciones con Los Verdes las hay y las seguirá habiendo.
-Pero no para conformar una estructura política. Todavía no se da la madurez suficiente en el proceso para ello.
En todo caso, «a priori», ¿es receptivo a una adhesión de Los Verdes?
-El nacionalismo tal y como hoy se plantea debe tener como base fundamental la defensa del territorio, aumentar el nivel de renta, pero no a costa de una presión sobre los recursos naturales. Ése es un planteamiento de discurso del PA que nos aproxima mucho al que mantienen las opciones ecologistas y Los Verdes. Ahora bien, si eso contribuirá para crear un grupo político conjunto es algo que no se lo puedo decir en este momento.-Además de diferencias orgánicas con el PSA, también les alejan diferencias de programa. Por ejemplo sobre el Estatuto de Autonomía. El PA asegura que lo derogaría de llegar un día a la presidencia de la Junta. El PSA, por su parte, hizo campaña a favor.-El principal reproche al Estatuto es que fue un texto no pactado con el PA, sino con fuerzas centralistas. Nosotros nunca caeríamos en el mismo error y buscaremos un Estatuto de consenso. Además, hoy no es sólo el PA el que se está quejando, también PP e IU. A pesar de que se sumaron al pacto, están todo el día diciendo que esto no era, que se ha hecho una lectura cicatera de las inversiones o que la transferencia del Guadalquivir no está siguiendo las pautas marcadas en el articulado. Por tanto, con este panorama, no creo que haya problema con el PSA.-Agosto de este año. Manuel Cobacho, vicesecretario general del PSA, asegura a la prensa que ve difícil la refundación del andalucismo con un partido -en referencia al PA-, que «da la espalda a los andaluces y pacta con los de siempre». Van a tener que hacer migas con muchos críticos, ¿no?-Somos dos partidos distintos y entre los que ha existido una confrontación electoral, que nadie se engañe. Ésas declaraciones están ahí, como habrá otras muchas, pero llega un momento histórico en el que hay que caminar en la línea de la unidad. Hemos aprendido de los errores.-¿Cuál es el encaje de la figura de Pedro Pacheco en el nuevo bloque?-Hay temas que no están resueltos y el de la figura del Secretario General del PSA es una de ellas. Debe entender que en este momento no hay respuesta a algunas interrogantes.-¿Ha tenido ocasión de hablar con él sobre la unión?-No, pero representantes del PSA al más alto nivel ya están trabajando con miembros del PA.-¿No cree que resulta extraño que los dos máximos representantes del PA y el PSA no hayan hablado a una semana vista de la posible unión?-Lo de la semana es una cosa que han comentado los medios, pero no es exactamente así. La próxima semana vamos a trabajar en un primer documento y luego queda un segundo y tercer acuerdo. La constitución firme del bloque será más tarde. Todavía queda tarea por delante.
Renovación del andalucismo
-En los casi tres años que lleva al frente del PA ha acometido un proceso de regeneración, ¿en qué momento se encuentra?-Muy avanzado. En cuanto a discurso, el Estatuto permitió poner sobre la mesa las nuevas tesis del andalucismo político, incardinadas principalmente a la creación de una sólida alternativa política. La renovación, en lo que se refiere a las personas del partido, también está muy avanzada. No obstante, el proceso sigue y se fortalece con la búsqueda de la unión de la opción andalucista.-Son numerosas las piezas sustituidas en el tablero interno del PA, ¿esa regeneración orgánica dentro del partido ha llegado a un nivel de estabilización?-Las medidas de regeneración se han tomado de manera paulatina. Después del XIII Congreso Nacional del partido se renovaron los órganos provinciales y locales, también en las elecciones locales hubo cambios a nivel de candidatos, y ahora está ocurriendo lo mismo con las autonómicas. Son cambios, no hay inestabilidad.-Antonio Moreno no entiende que se haya caído del cartel por la provincia de Cádiz.
-Comprendo que no le guste, o no esté contento cuando el partido le pide que adopte otros papeles dentro de la formación. Yo no voy a encabezar candidaturas en más de dos ocasiones, por tanto, es una medida para mí y para los miembros de mi grupo. En todo caso, a Moreno le propuse una fórmula de futuro para seguir trabajando en el partido con un papel importante.-¿RTVA?-Prefiero no hacer pública la fórmula.-¿Por qué?
-Vaya a ser que si Antonio me dice que no, el que ocupe el cargo se sienta un simple sustituto.
-¿Qué sentido tiene el proceso de regeneración si ahora tiene que cohabitar con más críticos?-Es todo lo contrario. La mayoría de los actuales dirigentes del PA y el PSA no estábamos en primera fila de la política cuando sucedieron las graves diferencias. La mayoría no son críticos con la actual dirección. Para nada va a desmoronarse el proceso de renovación, sino que se va a fortalecer.-El Presidente honorífico del PA, Alejandro Rojas Marcos, ¿ve con buenos ojos la unión?-La opinión hay que preguntársela a él. No obstante, fundó el PA y va a apoyar todo lo que sea bueno para el PA, siempre, seguro.-Se acaba la entrevista y no hemos hablado de propuestas, ¿eso suele pasar cuando hay crisis interna en los partidos?-Es algo que ocurre mucho y no porque tengamos vaivenes internos, sino porque uno de los problemas graves de Andalucía es que el régimen socialista impone la agenda política, y utiliza la television y la radio públicas para llevarlo a cabo. Existe un bloqueo informativo en toda regla.-¿Seguro que no tienen nada que ver los problemas internos del PA?-Problemas internos tienen todos los partidos. El PSOE dibuja el rol de cada partido. Es un régimen como el del PRI en México, legitimado democráticamente pero sostenido a través de un bloqueo social, a través de medios de comunicación; financiero, a través de las cajas... a todos los niveles.
Un programa de gobierno para la convergencia
-Cuele alguna propuesta. ¿Qué iniciativas pueden llamar al voto andalucista?-Vamos a intentar hacer un programa serio y sensato que establezca dos prioridades políticas. En primer lugar, el desbloqueo político en Andalucía y el desmantelamiento del régimen, introduciendo mecanismos de pluralidad donde no los hay, de participación, de limitación de mandatos, de apertura social y de eliminación de un conjunto de subvenciones públicas que se destinan exclusivamente al mantenimiento del régimen. El PA va a utilizar esos recursos para un programa de convergencia que pase por un programa educativo fuerte. En segundo lugar, es preciso el establecimiento de un nuevo esquema productivo. En definitiva, el mensaje es: salgamos del régimen y apostemos por la convergencia.-Lo que ocurre es que todo esto lo tendrá que consensuar ahora con el PSA y, si cabe, con los futuros huéspedes del bloque.-Indudablemente. Ésa es nuestra actitud y la disposición en la que estamos.-¿Qué respondería a los que ven en la unión un posado de cara a las autonómicas? - Además de ese primer documento que le he comentado acerca del discurso en lo meramente electoral, hay un segundo acuerdo que será imprescindible antes de la formalización de ningún tipo de bloque o coalición que tiene que hablar del futuro del andalucismo, trabajar en los próximos, que tiene que reflejar compromisos claros de las dos partes de caminar en esa dirección a partir de marzo, sólo si existe ese acuerdo previo, si es así daremos el paso de cómo poder concurrir juntos a las elecciones.

lunes, 24 de septiembre de 2007

«Nunca pactaremos sillones sino millones para Andalucía»


Fuente: ABC-Sevilla

Autor: Inmaculada Navarrete



-Hay elecciones y el verde no parece que sea el de la esperanza para el andalucismo ¿le entra a usted en la cabeza un Parlamento andaluz sin andalucistas?
-Los andalucistas estamos hoy más vivos que nunca y mi candidatura será la única novedad en las próximas elecciones. Fíjese usted que dentro de unos días, en octubre, el PA va a cumplir 42 años de historia a lo largo de los cuales PSOE y PP nos han intentado enterrar otras 42 veces y ninguna de ellas lo han conseguido. Esta vez, no va a ser la excepción. En Andalucía hay un espacio enorme para un partido andaluz. Lo que sí es cierto es que a la política de Chaves de sumisión a Madrid y de traición a los intereses de Andalucía le viene muy mal que exista el PA, no quieren que se oigan nuestras denuncias.
-Los resultados en Sevilla han evidenciado que el bipartidismo es mortal para el PA ¿Cree que, en las actuales circunstancias, el PA puede romper esa tendencia?
-Lo que constatamos es que hay un espacio inmenso para los que queremos un cambio en Andalucía y al mismo tiempo no compartimos la política muy de derechas y muy antigua del PP. El bipartidismo, en general, es negativo para la sociedad, que empieza a estar harta de la bronca permanente.
-Además del bipartidismo ¿no cree que los andaluces están hartos de nacionalismo, visto lo que ven en Cataluña y País Vasco?
-Yo creo que de lo que estamos hartos los andaluces es de la política de Chaves, de 25 años de continuismo y de ver que los catalanes y los vascos se ponen las botas gracias a tener un partido propio. Los Presupuestos del Estado son la máxima demostración de la necesidad de un partido andaluz.
-¿Cree que en Andalucía hay espacio para dos partidos nacionalistas, PA y PSA?
-En Andalucía hay un partido nacionalista y progresista que es el PA. Por otro lado existe un señor que se llama Pacheco, permanentemente jaleado por los que quieren acabar con el andalucismo.
-El PSA ha propuesto un bloque tipo BNG gallego para que el andalucismo se presente unido a las elecciones, posibilidad que usted rechaza ¿puede explicar por qué?
-El PA está convencido de la necesidad de articular un proyecto alternativo al PSOE desde posiciones andalucistas y progresistas, un proyecto plural y abierto, que defienda un nuevo modelo social y económico sostenible, que sirva para la convergencia de Andalucía, para la regeneración democrática y para avanzar en el autogobierno. Y el PA va a trabajar para conformar ese proyecto.
-¿Dónde se sitúa ideológicamente el PA, a la derecha o a la izquierda del PSOE?
-El PP representa en Andalucía una derecha radical y anticuada. El PSOE representa a la derecha de la globalización, y la posición de Izquierda Unida es irrelevante ya que se ha arrojado a los brazos del PSOE. En este contexto, el PA se queda como la única referencia de una izquierda moderna y además con un proyecto político exclusivamente andaluz.
-¿No cree que al PA le ha hecho mucho daño que se le identifique con el PP? Eso se vio claramente en los resultados de Sevilla.
-Probablemente hemos cometido errores, de eso no cabe duda, pero los resultados lo que han demostrado es que el PSOE hoy está gobernando en Sevilla porque el PA no está en el Ayuntamiento, es decir, el voto útil no era el PP sino el PA. O dicho de otra forma, que en Sevilla no habrá un cambio real de política y de manera de hacer las cosas mientras no esté el PA.
-Otros partidos nacionalistas del Estado sí han sabido situarse frente al bipartidismo ¿por qué no el PA, donde está su error estratégico?
-El PA que salió del XIII Congreso necesita tiempo. Hay un cambio generacional en el andalucismo, un equipo nuevo, un discurso y un proyecto nuevos que pretenden ser la alternativa que Andalucía necesita. Consolidar todo esto necesita tiempo.
-¿Qué le parece lo que le han sacado los nacionalistas catalanes al Gobierno de Zapatero?
-Los catalanes piden más y mejor que el Gobierno andaluz. Ellos se han pasado todo el verano destacando el déficit de sus infraestructuras, mientras que aquí se pasan el día diciendo lo bien que va todo y hasta que sobra el dinero. Esa es una mala posición negociadora, Aquí no sabemos apretar a la hora de negociar.
-¿Cuál va a ser la idea fuerza del PA en las próximas elecciones?
-En Madrid nadie ganará con mayoría absoluta. Unos pocos diputados al servicio de los intereses de Andalucía podrían ser determinantes. En ese contexto, no pactaremos sillones, sino millones para Andalucía.
-Si la matemática electoral pusiera al PA en la tesitura de poder pactar en Andalucía ¿le darían su apoyo a Chaves?
-Nosotros trabajamos por la alternativa, no para consolidar el actual Gobierno. No vamos a pactar nada que signifique prolongar la actual situación. Queremos un cambio, pero ese cambio tampoco pasa por el PP.
-¿Habrá sorpresas en alguna lista o el problema del PA es llenar su lista?
-Habrá un gran equipo, con muchas caras nuevas. Pretendemos incorporar mucha sociedad civil a la tarea de cambiar Andalucía.
-Juzgue usted la trayectoria de Manuel Chaves ¿que opina de sus 17 años de gestión al frente de la Junta?
-Chaves será recordado por haber profundizado y consolidado la dependencia de Andalucía, además de crear un régimen para el control de la sociedad andaluza y perpetuarse en el poder.
-¿Y que le ocurre a su amado pueblo andaluz que se empeña en votar al régimen haga lo que haga?
-En los últimos 25 años, la situación de Andalucía ha mejorado. Antes se pasaba hambre y ahora no y antes había emigración y ahora inmigración. Durante el tiempo que los socialistas llevan en el poder han tenido el dinero de Europa y los derivados de la autonomía. De esa forma los socialistas han podido desarrollar una gran capacidad de control a través de los medios de comunicación públicos. Hay una realidad objetiva de mejora de las condiciones de vida pero estamos ante un régimen controlador.
-¿ Y qué opinión le merece Javier la trayectoria del PP-A y de Javier Arenas?
-Arenas ha aceptado su papel de eterno perdedor en Andalucía. Digamos que garantiza el sistema, por eso apoyó el Estatuto de Chaves.
-Comente el Plan de Vivienda y diga qué prefiere, si ese plan o bajar impuestos a los hipotecados.
-Pues mire, no es justo que los miles de andaluces que ganan mil o mil doscientos euros y tienen una hipoteca, paguen con sus impuestos las viviendas gratis para los de 3000 euros.
-¿Alejandro Rojas Marcos sigue siendo un andalucista activo? Me cuentan que ahora se dedica a las Ong..
-Rojas Marcos estuvo muy activo con el nuevo Estatuto y sigue, como siempre, preocupado por el PA pero desde otros ámbitos.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Los partidos minoritarios articulan una plataforma de izquierdas

Fuente: Diario de Cádiz - Grupo Joly
Autor: JAVIER CHAPARRO
Varios partidos minoritarios de vocación andalucista y de izquierdas van camino de formalizar en torno al futuro Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) una plataforma que les ha llevado ya a mantener en los últimos meses varias reuniones -citas a las que han acudido el secretario general del PA, Julián Álvarez, el diputado de Los Verdes, Francisco Garrido, y el líder del CUT-BAI, Juan Manuel Sánchez Gordillo- en las que además de abordar el perfil y objetivos del sindicato, que se constituirá en asamblea el próximo día 23, han analizado también la situación política y la compleja situación a la que se enfrentan en un panorama de bipartidismo protagonizado por PSOE y PP. "Nuestro discurso político se basa en un andalucismo social y en el movimiento ecologista", apuntó un integrante de este movimiento.
A iniciativa de Julián Álvarez, la última reunión conjunta tuvo lugar el pasado jueves por la noche, en una cena que contó, además de con el líder del PA, con Francisco Garrido, Diego Cañamero y Antonio Sánchez (ambos del CUT-BAI, partido integrado en IU) y José Antonio Pino, del PSA de Pedro Pacheco.
La última ronda de entrevistas ha tenido lugar después de que las primeras encuestas conocidas a la vuelta de las vacaciones indicasen que IU y PA pasarán algunos apuros no ya para aumentar su representación en el Parlamento, sino para mantenerlas.
Algunos de los asistentes han indicado a esta redacción que la presencia y opiniones de algunas de las personas presentes se ha producido a título particular, sin que de ello se derive forzosamente un apoyo explícito de las formaciones a las que pertenecen al SAT.
Éste es el caso de Francisco Garrido, que obtuvo su acta en el Congreso de los Diputados en las listas del PSOE por Sevilla, o de su correligionario Manuel González de Molina, profesor en la Universidad Pablo de Olavide.
El nacimiento del sindicato fue una decisión adoptada hace dos años por el SOC con la idea de romper la hegemonía de UGT y CCOO entre los sindicatos de clase.
La asamblea del día 23 dará como fruto la elección de una comisión ejecutiva con carácter interino cuyos trabajos concluirán en 2009, con la constitución definitiva del SAT en un congreso.
Las reuniones de esta plataforma se han celebrado en paralelo a los contactos iniciales entre PA y PSA para estudiar la posibilidad de concurrir bajo una misma candidatura a las elecciones generales y andaluzas de marzo del año próximo. Fuentes andalucistas indican que la mayor parte de los dirigentes del PSA está por la labor de llevarlo a la práctica aun sin la anuencia de su líder, Pedro Pacheco, y sin descartar la posibilidad de que Julián Álvarez, cabeza de cartel del PA, quiera encabezar la candidatura por Cádiz.

martes, 31 de julio de 2007

Entrevista a Luis Carlos Rejón

Fuente: ABC de Sevilla


Autor: Mar Correa





-Ultimamente se coloca usted en lugares en los que tiene la crítica asegurada, ¿lo hace para provocar y no pasar al olvido?
-No lo hago por una cosa ni por otra. Admito que en un momento de mi vida me he dedicado a provocar y en otros francamente he querido que no me olviden, pero ahora mismo me gustaría que me olvidaran. Pero si alguien me llama o me pide colaboración o un pronunciamiento, digo lo que pienso y en la más absoluta de las libertades. Si eso provoca críticas, de verdad me da mucha pena.
-¿Dudó cuando el PP le propuso participar en el acto de los 25 años de las primeras elecciones andaluzas sabiendo las reacciones que tendrían su presencia y sus palabras?
-Alguien me hizo notar que me estaba buscando otro follón, y contesté que yo nunca he buscado el sitio cómodo. Y respondí que sí al PP, que iría a la mesa redonda para decir lo que me diera la gana. Fue entonces cuando empecé a recibir llamadas que me decían: «¡ah! ¿pero vas a ir?», entre la duda y lo que yo entendí como una crítica, entonces fue cuando me dije: ahora sí que voy.
-Paradójicamente se ha criticado más su presencia en un acto organizado por el PP que lo que dijo en él...
-Lo cual me demuestra que estamos en un régimen que quiere totalizar todo y definir lo que es correcto y lo incorrecto, pero además con una doble moral y con hipocresía. Vamos, es digno de la época victoriana...
-Dijo en aquellas jornadas que estos 25 años de gobierno socialista han adormecido a la sociedad ¿Cómo cree que se puede despertar?
-Hay una zona de la sociedad bastante despierta y otra zona que quedó adormecida, pero es la que puede decidir opciones de gobierno. ¿Cómo se puede despertar? Encendiendo algunos faros más en la política andaluza que sirvan de puntos de referencia. Hoy día si criticas al régimen y dices que la única referencia, fuerte o posible, es el PP, te pueden decir que estás trabajando para los populares. Por eso hay que crear polos.
En un momento uno de estos polos fue Izquierda Unida, pero hoy no es una referencia, y lo digo con dolor, sino un anexo al régimen, con comportamientos, respuestas y tics propios de regimencillo. Por eso hay que abrir nuevas zonas. Me preocupa, por ejemplo, que a los 25 años de autonomía, cuando estamos más necesitados que nadie de la defensa clara de unos intereses no egoistas de Andalucía, el Partido Andalucista esté al borde de la desaparición. Eso es muy alarmante en un momento en el que vemos que determinadas fuerzas políticas nacionalistas arrancan al Gobierno de Madrid mayores porcentajes de inversión para Cataluña, Galicia, Baleares o Canarias. Y aquí nuestro PA está a punto de irse al garete, cuando yo siempre he defendido que hay un espacio y una necesidad de un andalucismo de izquierdas, que en su día dieron buenos resultados como se comprobó en la IU de Julio Anguita o en la IU de Rejón.
-Chaves le criticó por ofender a los andaluces al decir que están adormecidos, considerando un insulto a los andaluces lo que era un ataque a él mismo¿A qué le sonaron estas críticas?
-Me sonaron a régimen totalizante, no totalitario. Creen que ellos son todo, la esencia de Andalucía. Un día de éstos se suben ellos mismos a los altares
-¿Qué ha sido de esta comunidad tras 25 años continuados de gobierno socialista?
-Lo que fue como una esperanza en el año 82 nos ha llevado a una gran frustración. Los gobernantes, ya sea en Madrid o Andalucía, sean del PSOE o del PP, han aceptado para esta comunidad un modelo muy subsidario. Y aquí nadie ha protestado, se ha aceptado ese papel, y lo que es peor, se ha aceptado de manera hipócrita, porque ellos insisten en que estamos en la vanguardia, que somos el ombligo del mundo, y nos han hecho perder mucho tiempo. Tengo miedo de los próximos diez años en la economía andaluza, porque puede haber un despertar terrible. Cada día nos alejamos más de la media española y la media europea, a pesar de que crecemos más porcentualmente, pero es una mentira matemática porque somos más pobres que nadie. Aquí no hay un modelo económico. Se va a salto de mata porque hay dinero de fondos europeos o de unos presupuestos millonarios que permiten mucho arreglo coyuntural, pero no se genera una economía en escala. Se habla de la crisis de los partidos, pero también hay crisis en el PSOE, hay sectores muy importantes entre los socialistas que están cansados del modelo de Chaves, del dejar pasar o del que aquí no pasa nada. A ver si lo echan, porque a Chaves se le ha acabado ya su tiempo.
-Los ataques de IU, la que fue su formación, salieron de quien siempre fue su aliada, Concha Caballero, ¿le dolió? ¿No echó de menos otras voces críticas de IU?
-Me consta que hubo un Consejo de IU en el que hacían apuestas de cual iba a ser mi hoja de ruta para ir al PP, cosa que no se va a producir. Yo creía que IU tenía cosas más importantes de las que discutir. Lo de Concha Caballero sí me dolió bastante. Cuando me llamaron para responder a sus declaraciones me tuvo que morder la lengua para no caer en lo mismo en lo que ella había caído: en el ataque personal.
-Mantiene una relación muy especial con la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, ¿Qué le ha dicho de su participación en el acto del PP?
-Bueno, eso entra en el terreno de lo privado. Sí puedo decir que mi relación con Rosa Aguilar son de una tremenda amistad y una gran confianza y siempre se ha portado como lo que es: una gran señora.
-¿Qué crítica duele más?
-Los improperios me dan risa, como he dicho, me duelen más las críticas de Concha Caballero porque podía haber cogido el teléfono y decirme lo que fuera. Pero como creo que en ese momento estaba haciendo méritos ante no sé quien, pues guardé silencio y punto. Pero que llamen «aquelarre» a la jornada del PP o que consideren un «esperpento» mi participación, me provoca risa.
-¿No cree que ha decepcionado a un sector de izquierdas que aún creía en usted?
-No quiero que nadie crea en mí porque no me considero ningún salvador de nada. Pero si hay un sector al que le gustaba mi forma de hacer y entender la política, sigo teniendo con ellos una relación magnífica. Yo sigo viendo casi todas las semanas a Julio Anguita y nunca he tenido un reproche de él. No, no siento haber defraudado a nadie, sobre todo porque siempre procuré enseñar a la gente que había que pensar con la cabeza y que había que ser libre
-Si le dieran a elegir ¿dónde le gustaría estar, políticamente hablando?
-En la Izquierda Unida de Julio Anguita
-Ha sido parlamentario andaluz durante 16 años ¿cómo ve ahora en la distancia la labor de la Cámara andaluza?
-Ya dije una vez la opinión que tenía de la Cámara andaluza y, como consecuencia de ello no me han invitado al acto de conmemoración de los 25 años del Parlamento andaluz, aunque tampoco hubiera ido.
-Recuérdeme qué es aquello que dijo que sentó mal
-Dije que yo en el Parlamento andaluz hacía una faena de aliño porque no había nivel
-¿Sigue pensando lo mismo?
-Hay parlamentarios con nivel, por supuesto; pero insisto: quien marca los ritmos ha introducido un velo mortecino porque lo que quiere es que la gente duerma, que no plantee demandas. Cuando escucho a Chaves decir que el Gobierno andaluz no va a cuantificar la «deuda histórica» porque entonces la oposición va a pedir el doble, me llevo las manos a la cabeza, eso no lo dice ni un aprendiz de politiquillo de un pueblo de Guadalajara, México. ¿Es serio ese planteamiento del presidente de la Junta? Cuando pasa este tipo de cosas y la gente no se le echa al cuello es que han conseguido efectivamente adormecer también al Parlamento.
-¿Alberga alguna confianza en que Zapatero pague la deuda histórica a Andalucía?
-Con el texto sobre la deuda histórica que había en el Estatuto anterior el Estado siempre hubiera sido deudor con Andalucía. Lo primero que hace el PSOE en el nuevo Estatuto es que la deuda histórica se acabe, que desaparezca en el momento en que se abone. Pero el tema no es que lo paguen, sino que pasados cinco años se analicen las inversiones reales del Estado en Andalucía. Si se han mantenido al alza en los Presupuestos y además el Estado paga una cantidad importante como deuda histórica, que se dedica a los objetivos por el que fue creado este criterio, entonces diré que está pagada. Mientras seguiremos como estamos.
-¿El PSOE gana por méritos propios o deméritos del PP?
-Ambas cosas: méritos propios y deméritos del PP. El problema del PP es que en el mundo rural tienen una referencia nada atractiva, le falta organización. El PSOE tiene una maquinaria perfectamente engrasada en diputaciones, mancomunidades, ayuntamientos..., son los que están mejor organizados y los que controlan mejor cada rincón de la sociedad. Y el PP no se mueve de las capitales, donde tienen equipos magníficos, pero no hacen pueblos.
-¿Cree que una profunda renovación en el liderazgo de los partidos animaría el escenario político y la participación de los ciudadanos?
-No. Las direcciones de los partidos no son la causa, son la consecuencia de la partitocracia, que ya está cayendo en una gerontocracia, no lo digo por la edad de los personajes, sino por los años que llevan en los cargos. La fuerte crisis que padece el sistema partitocrático español no se resuelve con un cambio de liderazgo, sino cambiando muchas leyes que permitan una participación mayor y más real de la sociedad civil, y cambiando muchos modelos. Andalucía necesita más que nadie esa lluvia fina democrática, porque es la que está dando mayores muestras de cansancio.


miércoles, 4 de julio de 2007

¿ES NECESARIO HOY EL PARTIDO ANDALUCISTA?

Autor: Salvador Pérez Bueno
publicado en El País - 04/julio/2007
Los partidos políticos son estructuras de poder que tienden a perpetuarse. Son los ciudadanos los que juzgan la necesidad o no de su existencia, sencillamente mediante la expresión de su voluntad en las urnas.
Martín Villa, en una entrevista televisada conmemorativa de la transición política española, explicaba la desaparición de la UCD realizando un símil con las sociedades mercantiles que se disuelven cuando han cumplido con su objeto social. La UCD, vino a decir, realizó la transición del franquismo a la democracia y la junta de accionista, que es el pueblo, les ha dicho que se disuelva porque el objeto social ya se ha cumplido. Por esta razón, se deduce, fracasaría el nuevo proyecto de Adolfo Suárez el CDS. Sin embargo, más bien creo que, dinamitada la UCD desde dentro, el centro fue ocupado rápidamente por el Partido Popular y por el PSOE, cerrando el paso a una nueva formación política de centro.
En esta línea argumental, cabria preguntarse si el Partido Andalucista, ha cumplido ya con su objeto social y debe disolverse, o rectificar su trayectoria porque aún persiste una necesidad insatisfecha de los andaluces que otras formaciones políticas no pueden cubrir.
Ya desde la oposición democrática al régimen franquista, los partidos agrupados en la entonces Plataforma de Convergencia Democrática, negaban a Andalucía, pero no a Cataluña y al País Vasco, el reconocimiento de su personalidad política y su derecho a la autonomía, lo cual era denunciado por el Partido Andalucista. En las manifestaciones democráticas en la calle, los servicios de orden, formados por los propios partidos, arremetían contra los manifestantes que portaban banderas de Andalucía porque entonces se asociaba al Partido Andalucista. No se reconocía tampoco el himno, ni la figura de Blas Infante.
Más tarde cuando se elaboró la Constitución, se estableció el doble rasero de autonomías de primera y de segunda; las de primera para vascos y catalanes, y las de segunda para el resto de los pueblos de España. El Partido Andalucista lo denunció, aunque pidió el voto favorable para la Constitución con aquel “Si, pero” porque había que anteponer la implantación de la democracia en España.
Posteriormente, cuando el Partido Andalucista en 1979 obtiene cinco diputados y grupo parlamentario en el Congreso de los diputados, fue posible, no sin las dificultades de todos conocidas, reparar la discriminación constitucional y la incorporación de Andalucía al primer nivel autonómico, así como la extensión de este mismo nivel al resto de las autonomías, naturalmente con las protestas de vascos y catalanes por lo que se vino en llamar “café para todos”.
La acción política del Partido Andalucista fue decisiva para recuperar los símbolos de Andalucía, reconocer su identidad y personalidad política, y alcanzar un nivel de autonomía de primer rango constitucional, todo lo cual ha sido asumido hoy por todos los partidos políticos sin excepciones. Pero el PSOE fue el primero en hacer un movimiento de ocupación de ese espacio, con Rafael Escudero a la cabeza en lo que se llamó la “vampirización del Andalucismo”. No así la derecha que hasta muy recientemente va adentrándose también en este espacio andalucista. Ahora el Partido Andalucista está casi sin presencia institucional sumido en una prolongada crisis de existencia. Así las cosas, ¿está pidiendo “la junta general de accionista”, que es el pueblo andaluz, que se disuelva el PA porque su “objeto social”, el reconocimiento de la identidad andaluza y una autonomía de primera ya se ha realizado?¿Existe un papel que jugar en España para el Partido Andalucista?
Esto se puede plantear también de otra manera, a saber: el Partido Andalucista tuvo su papel y con él la oportunidad de consolidarse como fuerza decisiva en Andalucía, oportunidad que perdió, a pesar de conseguir para ésta los logros anteriormente reseñados, pero ya no tiene espacio que justifique su necesidad y existencia o, alternativamente, existen objetivos y fines para Andalucía ( y para España) que otras formaciones políticas no pueden plantear, al menos con eficacia, y que hace necesario una formación política andalucista, que tendría así una segunda oportunidad.
La disolución no plantea dificultad alguna. La continuidad, si fuera posible, es otra cosa. Requiere un partido serio, sólido, consistente, con liderazgo social y político, y explicarse los errores cometidos con anterioridad para no volver a tropezar en lo mismo. Requiere también asomarse a la ventana del mundo, para ver más allá de su ombligo y definir objetivos nuevos acordes a los tiempos modernos, y ver si cuenta con fuerzas y medios que hagan alcanzables dichos objetivos. Tiempos modernos que cuestionan hoy las formulaciones nacionalistas en España y que como dice el profesor Álvarez Tardío “el remedio empieza por tomar conciencia de que el catalanismo, como el resto de nuestros nacionalismos, no se alimentan de una España reaccionaria y centralista que ahogue el derecho a la diferencia, sino del miedo a una sociedad cada vez más abierta y competitiva.” Y este es el debate que tiene por delante el Partido Andalucista, y para el que deben aplicarse con sinceridad, sin autoengaños y mixtificaciones. Un partido político no es un fin en si mismo, sino una herramienta al servicio de unos objetivos demandados por los ciudadanos y para los que tiene que valer en este tiempo y lugar.

jueves, 21 de junio de 2007

Operación Supergen andalucista

Autor: José Félix Machuca
Fuente: ABC de Sevilla, 20 de junio de 2007

«COMO verás la cosa no está como para beber champán y hacernos la ola. Más bien estamos para un cambio radical. Tenemos todas las papeletas para presentarnos al programa ese de Cambio Radical y que nos hagan un favor grandísimo para subirnos la autoestima y podamos comparecer ante las próximas elecciones gustándonos mucho y gustando más todavía a los andaluces. Pero la cosa está dura, dura, dura. Con grave peligro de que, si no ponemos remedio y pensamos por una vez en la vida en nosotros mismos, podemos desaparecer por el sumidero de las próximas elecciones autonómicas y convertirnos, desde entonces, en pura arqueología política. Así que no le arriendo las ganancias a Julián Álvarez ni a los andalucistas que sigamos empeñados en serlo. La cosa está mal, mal, mal. Tenemos doscientos cincuenta mil partidarios a los que hay que sumarles, de aquí a las elecciones, los que podamos, para seguir con la tienda abierta y no colocar en las puertas del partido aquello de «Cerrado por defunción». No queremos morirnos. Creemos que somos necesarios en una política cada vez más bipolar. Otra cosa es que seamos capaces de creérnoslo.
Así que a partir de ya vas a ver a Julián Álvarez con el bote de Supergen en la mano y pegando los trozos, los jirones del mapa andalucista que entre todos hemos depredado. Por muy desgarrado que esté ese mapa Julián va a intentar hilvanarlo. Pegar y sumar. De aquí a las elecciones Julián va a gastar unos cuantos kilos de bote de pegamento intentando pegar y sumar los rotos y descosidos familiares de un grupo dividido, subdividido y que se ha jurado odio eterno en muchos casos. ¿Qué si se van a dejar coser los fragmentos más opuestos? A ver qué otro futuro nos queda. O hacemos grupo y proyectamos una imagen de unidad y coherencia o nos retiramos a la reserva como el indio Jerónimo. A contarnos unos a otros las viejas batallas del partido, la historia de la bandera, la batalla de Escuredo, la autonomía light... Batallitas. Las batallitas de un tiempo ido y que estás obligado a contársela a los nietos. Solo a los nietos.
Lo que toca hoy es pegar y sumar. Lo que yo te diga. Algunos guasas del partido conocemos este momento como operación Supergen. Julián, a sumar y a pegar. Superando olores, sabores, sensaciones, gustos y disgustos. No está el patio para hacer de las cosas personales principios políticos suicidas. Y te aseguro que Julián (no le queda otra) va a llamar a los que están fuera de cobertura y a los que siguen estando con el teléfono dispuesto; a los que se creen alcaldes de Nueva York o defensores de pueblos sin toga. A los que siguen dentro y a los que se fueron. Tendrá que ir llamando a Cádiz y a Huelva. A Sevilla y Málaga. También a Jerez. A Marchena y a El Pedroso. Allí donde haya una banderita de las nuestras, dentro del gran mapa político que controla hoy el PSOE o el PP, allí que se tendrá que encajar Julián para hacer valer este primer objetivo de su campaña: apaciguar, pegar y sumar. No hay otra. Instalarse en el ajuste de cuentas, en este navajazo te lo debo desde hace cuatro años, demostrado está que lo sabemos hacer mejor que nadie. Pero que también demostrado queda que sólo nos lleva con seguridad a la mayores de las ruinas. De las ruinas electorales. Sí, sí, ya se que pedirle a mi partido un acto de serena reflexión para salvarse a sí mismo es lo mismo que pedirle al PSOE que haga un metro en Sevilla. Pero no estamos para muchas alegrías. ¿Liderazgos? ¿Me hablas de líderes en la situación que atravesamos? Pues creo que no me has entendido nada. Aquí no se busca un líder. No estamos en ese tiempo, en esa fase. Aquí lo que se busca es un partido homogéneo, hilvanado, agrupado para presentarnos a las autonómicas y no desaparecer aplastados por el olvido electoral y por el peso del los grandes. Eso es, ni más ni menos, lo que se juega el partido. No cerrar por defunción. Los líderes vendrán después. Después de las elecciones. Si aparecen. Pero hasta las elecciones no queda otra más razonable que pegar y sumar...»

(Un andalucista cercano al comité nacional del partido)

miércoles, 20 de junio de 2007

El PA y la deriva nacionalista

Autor: Salvador PérezBueno (economista y ex-secretario general del Partido Andalucista)
Origen: diario El País, Junio de 2007
Lo sucedido al PA tras las últimas elecciones municipales no es fruto de una coyuntura electoral sino que hunde sus raíces en causas más profundas que subyacen en todo el proceso de la transición política y desarrollo posterior de la democracia española. La persistente incapacidad de definición de un proyecto político moderno y la persistente conflictividad interna hasta nuestros días están en la base del devenir de esta formación política.
En sus orígenes el Partido Andalucista, entonces PSA, era una formación política que en la clandestinidad competía con el PSOE por el espacio socialista, aunque con más radicalidad que este. Pero integrado en la FPS (Federación de Partidos Socialistas) participaba de una estructura estatal junto con los socialistas catalanes y vascos.
A la llegada de la democracia, tras las primeras elecciones, el PSOE, era el único que ocupaba el espacio socialista. Previamente había pactado con los socialistas catalanes y vascos la integración de estos en su proyecto y la consiguiente quiebra de la FPS, por lo que el PA quedaba aislado en Andalucía.
Inicia el PA, a partir de entonces, una transformación para abandonar el espacio socialista y poner el acento en el carácter nacionalista de la formación política. Y aflora el inicio de la conflictividad interna entre bases de origen socialista, muy radicalizadas, y los nuevos planteamientos nacionalistas. Esta conflictividad interna se irá transformando en el tiempo, con otros componentes, pero ya no desaparecerá hasta nuestros días.
El Andalucismo sería el modo andaluz de ser nacionalista y se definía de naturaleza distinta a los nacionalismos egoístas y excluyentes del norte de España. Pretendía ser un nacionalismo solidario que reclamaba un nivel de autonomía en pie de igualdad con vascos y catalanes, con la finalidad de disponer de una herramienta capaz de sacar a Andalucía del atraso relativo en España.
Sin embargo esto no tuvo nunca una concreción clara en proyectos y en la acción política y, como consecuencia de esta indefinición, siempre hubo una tentación de emulación de los nacionalismos del norte. La situación se agravaba ante la falta de articulación estatal y relación con formaciones políticas europeas en el nuevo marco de la Unión Europea.
El último episodio de emulación de los nacionalismos del norte lo hemos visto en el último referéndum de reforma del Estatuto andaluz donde el PA pedía el NO porque quería un estatuto como el catalán.
La reforma de la estructura del estado mediante la modificación de los estatutos de autonomía que se esta llevando a cabo es contraria a los interese de Andalucía y de España. Con independencia de otras cuestiones, lo sustancial se centra en la solución del problema catalán (si se puede llamar así) introduciendo elementos de confederalismo en su estatuto, y la adopción de un sistema de financiación privilegiado que rompe definitivamente con la solidaridad a que obliga la configuración de todo estado moderno y nuestra Constitución.
Así concebido, el estatuto catalán, abre una senda al País Vasco, que por otro lado favorecería, a juicio del gobierno, la solución del problema de ETA. Y no deja de ser una reforma de la Constitución vigente que, como alguien ha dicho, se realiza como lucha larvada contra la misma, desconociendo los límites del poder.
Así las cosas el problema no está tanto en el Estatuto de Andalucía como en el de Cataluña, donde se ha roto la solidaridad. Andalucía reclama igualdad y solidaridad, pero no debe emular a Cataluña en su fuga hacia adelante reduciendo la eficacia del Estado, porque de esta eficacia depende en gran medida la igualdad y la solidaridad.
Por todo ello, desde Andalucía, la mejor reforma de la Constitución asumible en el futuro será la que entre otras cosas derogue el Estatuto catalán recientemente aprobado (si no lo arregla antes el Tribunal Constitucional), y el concierto económico del País Vasco que es un monumento a la insolidaridad. No entro a dilucidar cómo se le pondría el cascabel al gato pero desde estos argumentos se ve claramente lo descolocado que anda el PA.
En el juego de fuerzas que se generan a nivel del Estado, los nacionalismos del norte vienen operando obteniendo ventajas debido a las necesidades de apoyo que los grandes partidos tienen para lograr estabilidad en el gobierno. Pero el juego se ha vuelto peligroso porque saltando las costuras constitucionales se ha entrado en una vía que Wagner Sosa ha llamado con acierto la “fragmentación del Estado”.
A lo mejor ha llegado el momento de que una fuerza política como la que propugna Fernando Savater, progresista, defensora del Estado Federal y de niveles de autonomía iguales para todos los pueblos de España se abra camino como fuerza estabilizadora que neutralice el potencial desestabilizador de los nacionalismos del norte.
Aquí podría el PA encontrar la solución de sus problemas de definición y alcanzaría la necesaria articulación en el Estado que tuvo en sus orígenes. Naturalmente que tendrían que sacrificar dirigentes y acabar con la cultura de la conflictividad tan arraigada en ellos. En otras palabras hacerse el haraquiris para que nazca otra formación que defienda los intereses de Andalucía y de España pero con más claridad y más moderna.

domingo, 17 de junio de 2007

El potencial demográfico

Autor: José Joaquín León - 17 de junio de 2007
Fuente: Diario de Sevilla


En la democracia un hombre (o una mujer) es un voto mientras no se abstenga. Es, por consiguiente, un sistema de gobierno que se basa en las mayorías, aunque respeta a las minorías. En esta semana, el Instituto Nacional de Estadística ha dado a conocer los datos del padrón de 1 de enero de 2007. Se ha destacado que España supera por vez primera los 45 millones de habitantes, gracias a los inmigrantes, que ya son casi el 10 por ciento de la población. Pero hay otras curiosidades. Una de ellas es que Andalucía tiene 8.039.399 habitantes, y se mantiene como la comunidad autónoma o realidad nacional más poblada, seguida por Cataluña, que cuenta con casi un millón de habitantes menos (7.197.174), y Madrid, a la que aventaja en dos millones de habitantes (6.061.689). Detrás, a considerable distancia, figura la Comunidad Valenciana, con 4.874.811 habitantes.

Andalucía es la comunidad autónoma más importante de España, en lo cuantitativo. Pero es incapaz de conseguir que su peso específico poblacional, dentro de España, se traduzca en verdadero poder político y económico. Uno de cada 5,5 de los habitantes del Estado es andaluz. Tres de las ocho provincias más pobladas de España (Sevilla, Málaga y Cádiz) son andaluzas, pero la importancia cualitativa de Cataluña, Madrid, e incluso la Comunidad Valenciana es superior, según los niveles de renta, de consumo y la influencia política.

Tan llamativa como la poca capacidad andaluza para darse a valer en el conjunto de España es la que tienen otras comunidades o realidades nacionales para multiplicar su importancia real. Es el caso del País Vasco, que tiene 2.141.116 habitantes repartidos por Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, algo más de la cuarta parte de los habitante andaluces. Si se le suman los 605.022 de Navarra, como pretenden los ideólogos de la Euskalherría, nos salen 2.746.138, que son el 6 por ciento de los españoles. Y si les excluimos a los navarros, mientras no se demuestre lo contrario, se quedarían en el 4,7 por ciento. En España viven el doble de extranjeros (4.482.568) que vascos.

Es incomprensible que no dejen entrar en el Parlamento y en los Ayuntamientos a los partidos que no llegan al 5 por ciento, mientras una comunidad autónoma o realidad nacional que no llega al 5 por ciento de la población española marca la agenda de la política nacional. La culpa de todo esto la tiene D’Hondt con su ley electoral, que no cumple el valor básico de la democracia de que un hombre (o una mujer) vale un voto, al no existir circunscripción única. En este pecado político llevamos la penitencia de que los abertzales, una minoría de una comunidad minoritaria, utilicen el chantaje contra las mayorías.

sábado, 16 de junio de 2007

Yo no importo (1) .- De la fidelización del voto, de la militancia

Hablemos de Andalucismo


La situación del Partido Andalucista es la peor de su historía; si bien el número de concejales y diputados en el Parlamento Andaluz en el año 1983 era claramente menor que en la actualidad, cualitativamente, la situación hoy, es mucho peor.

En 1979 este partido tuvo la primera oportunidad de ser el partido de referencia para los andaluces y ser el partido de Andalucía; la segunda la tuvo casi diez años después cuando consiguió 10 diputados en el Parlamento de Andalucía. En ambas ocasiones se desperdició la oportunidad de convertirse en un movimiento social, en un partido estructurado bajo una ideología clara, de progreso, de izquierda, tal y como se siente el pueblo andaluz en su conjunto.

Siempre que ha tenido un batacazo, alguno no ha sido solo electoral, ha aparecido la imagen salvadora de Alejandro Rojas Marcos; un hombre capaz de hacer una estructura electoral tan fuerte como para llegar a ser Alcalde de Sevilla, hacer temblar a un etarra, desquiciar a Felipe González, provocar insomnio a Alfonso Guerra, pero incapaz de consolidar un partido político.

Es probable que sea una cuestión de método; para ganar unas elecciones en un momento determinado no es necesario el soporte de una formación política ni una obediencia ideológica. Una maquinaria electoral pseudoprofesional, la participación de colaboradores sin contenido ideológico trabajando por y para el líder, una correcta elección de mensajes y propuestas y un gran apoyo personal hacen que no solo no sea necesario un partido, una ideología, detrás para ganar unas elecciones sino que las personas que se acercan con un alto contenido ideológico se ven como rémoras para la consecución del objetivo.

Esta amalgama de personas e intereses sin una base ideológica común supone el primer y gran problema para mantener los resultados en las consultas electorales siguientes; este problema no es otro que la fidelización del voto; un ejemplo de la situación contraria lo tenemos en IU donde sus bases y sus votantes tienen un perfil claramente ideológico y definido por lo que los cargos electos de esta formación lo tienen muy fácil para saber lo que tienen que hacer para que sus votantes reconozcan que no les han defraudado; todo lo contrario que le ocurre a los cargos electos del PA.

Tras los fracasos del PA, las movilizaciones, las vitaminas para su revitalización, nunca han sido Andalucistas; las ha administrado un hombre del PA, su Presidente de honor, pero han venido de fuera del Andalucismo y no han servido para consolidarlo; el paso del tiempo está demostrando que han sido perjudiciales para el PA. Esta falta de base ideológica ha hecho que los andaluces vean en los Andalucista pura mercadería política, pura incertidumbre en sus actuaciones públicas.

Tras 20 años consecutivos de representación en el Ayuntamiento de Sevilla, los aproximadamente 90.000 votos de las elecciones de 2001 se han reducido a casi 14000 en las elecciones de mayo de 2007; en las dos últimas confrontaciones electorales se han perdido 60000 votos, a razón de 30000 menos en cada una. Tras 12 años de gobierno y 4 de oposición, la base social de PA es mínima; los que votan al PA por ideología son muy pocos y este es el gran fracaso del PA. En 1987, algunos votantes, le dieron al PA una segunda oportunidad; hoy es muy difícil que vuelvan a dar una tercera aunque no imposible.

Esta forma de curar los descalabros también ha perjudicado a la militancia real del Andalucismo; hacia dentro se han estimulado las fidelidades personales y la militancia de florero contra lo que debe ser una organización de izquierda, democrática, participativa y corresponsable de los éxitos y de los fracasos y no solo de estos últimos; si alguien no tiene la culpa de que el PA sea una organización fuerte es el militante de base, el militante o afiliado ideológicamente comprometido con los principios del Andalucismo.

Y es que también es difícil fidelizar a la militancia; una y otra vez se le reclama paciencia y trabajo y ve como "personalidades" llegadas de fuera del Andalucismo para salvarlo, tras descalificar públicamente a la propia organización, son elegidas para representar al PA en organismos públicos sin que se haya producido la más mínima rectificación ni integración ideológica ni social. Decía el buen candidato Agustín Villar que el Psoe tiene adormecida a la sociedad sevillana y yo le pregunto ¿quién o quiénes y por qué tienen a los andalucistas roncando a pierna suelta, esperando ver pasar a su compañero muerto por delante de su puerta?

Yo no importo, importa el colectivo, importa la ideología; yo no importo más que como un miembro de un cuerpo con una cabeza amueblada de ANDALUCISMO; este cuerpo tiene ya demasiados miembros muertos, inutilizados; de nada sirve que la mano derecha esté perfectamente si la izquierda tiene parkinson, que el pié derecho de saltos de alegría porque el izquierdo se acaba de torcer el tobillo... o se aprende que Yo no importo o el Andalucismo solo será una escueta referencia en las enciclopedias.

Yo no importo.

lunes, 4 de junio de 2007

¿Quo vadis nacionalismo andaluz? - Manuel Ruiz Romero

El País 1 de junio de 2007
Si la aparición de Alianza Socialista de Andalucía (ASA) durante el tardofranquismo representó un factor catalizador de una inédita conciencia autonómica, mayor importancia tuvo la imprevista presencia en Cortes de un Grupo Parlamentario para el PSA. El sentimiento colectivo que Infante quiso para su nacionalismo en el camino hacía una autonomía frentepopular frustrada por el golpe de 1936, se esbozaría al celebrar los andaluces un luctuoso Día de Andalucía durante 1977. Resucitaba con el ejercicio de autodeterminación que significó el 28F.

El procedimiento excepcional por la vía del 151 confirmó, entre la debilidad ideológica, comunicativa y orgánica, la fragilidad electoral de un ámbito político como es el nacionalismo andaluz, sufriendo un duro revés durante las primeras autonómicas. Aquel PSA no pudo, supo o tuvo medios para explicar el por qué de sus actuaciones y sólo el PSOE rentabilizó aquella singular batalla contra UCD apareciendo a ojos de la ciudadanía como “el gran partido de los andaluces”. El protonacionalismo del sexenio autonomista fue desinflándose por errores internos, pero también a causa de la desactivación y orientación de ese Ideal por causa del éxito de una labor de cambio institucional realizadas desde las dos mayorías socialistas de 1982.

Desde aquel primer desierto, el nacionalismo andaluz –los andalucismos- han sobrevivido más como un psicogrupo que como un sociogrupo, en palabras del profesor Jerez Mir. Mantiene un fluctuante respaldo electoral y tiene su techo en los diez diputados autonómicos de 1990, un eurodiputado y en el regreso con dos escaños al Congreso de 1989. Hasta el día de hoy, las sucesivas rupturas y los enfrentamientos internos, la carencia de un movimiento socio cultural, el mesianismo, el uso fetichista de Blas Infante, una implantación territorial desequilibrada, la insuficiencia y falta de diferenciación doctrinal y programática, hacen que su paso por las dos únicas legislaturas con coalición que han existido en nuestra Comunidad (1996-2004), resulten un mero dato histórico sin mayor trascendencia para la ciudadanía o la propia formación.

La evolución electoral de Andalucía demuestra que el nacionalismo no se hace sólo desde los despachos. Continúa carente de una apuesta cultural, social y sindical capaz de formar una base social para futuros logros electorales. Zapatero y Rajoy, el bipartidismo, avanza a pasos de gigante por esta tierra y han ocupado en muchos casos el sitio de los alcaldables. Sin embargo, no es menos cierto que, con demasiada facilidad la imagen del partido ha estado en manos de individuos de dudosa trayectoria moral o ideológica, que más han perjudicado que beneficiado a la causa. Las fracturas internas y los debates cainistas han eclipsado unas refundaciones inacabables que, más que actualizaciones estratégicas e ideológicas, han sido meros cambios de nombre y apellidos en las distintas direcciones.

Así las cosas, no es nada singular que el panorama de este espacio ideológico tras las municipales sea incierto. Más bien, es una de sus características. Posiblemente, y entre otros muchos, ni Pedro Pacheco ni Agustín Villar merecían esos resultados, pero ahí están. En contra de lo que afirmó fanfarronamente hace años uno de sus fundadores: el pueblo nunca se equivoca. Claro que no. Por eso, va siendo hora que el abanico PA, PSA, Asamblea de Andalucía, CUT-BAI, Jaleo, Nación Andaluza, Convergencia Andaluza, UPAN... aprendan con generosidad, sana autocrítica y altura de miras, de experiencias –nada novedosas por otra parte-, como la de Nafarroa Bai. Se hace necesaria una unidad de acción desde planteamientos de izquierda. Y entre otras personas, Pimentel, Clavero, Távora, Acosta, Isidoro Moreno o Rejón,...dicho sea con todo los respetos, tendrían mucho que decir si así lo quieren. Al igual que muchos independientes y ese inmenso capital humano que, aburrido o desencantado, ha sido dilapidado durante lustros. Es tiempo de catarsis para la ilusión. Se ha tocado fondo porque, de lo contrario, con más de lo mismo no existe futuro. Seamos realistas y pidamos imposibles. Para que las torpezas y miopías sobre los propios intereses no hagan virtud del quehacer ajeno.

Los peligros están ahí. A nada que el PP de Arenas se barnizase de un táctico regionalismo funcional podríamos estar ante la repetición del efecto Zoido en Sevilla, en un escenario electoral que se nos antoja no muy lejano. La necesidad de un partido andaluz fuerte sin llegar ser radical, pero también serio, coherente y de futuro, continúa siendo algo anhelado por muchos andaluces que, sin embargo, vuelven elección tras elección a supeditar ese interés al voto útil según el caso.

Posiblemente, si el nacionalismo en Andalucía no existe en su expresión política habría que inventarlo. Quizás, como ya dijera Infante sobre nuestra conciencia como pueblo: la dificultad para lograrlo no le resta necesidad y pleno derecho al desafío. Y eso que la esperanza es lo último que se pierde. Eso dicen.